Como ya informamos en nuestro anterior blog, en
la huerta existe un ecosistema que debemos mantener, sobre todo porque en este
ecosistema existen unos insectos que son muy útiles a la hora de controlar las
plagas que atacan a nuestros cultivos, los depredadores.
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| Avispa parásita de un pulgón |
Estos insectos realizan un
control biológico de las plagas que se alimentan de nuestras plantas. Por
ello, debemos darles un hábitat adecuado con lugares donde esconderse
y con variedad de plantas para que, siempre, tengan el alimento a su alcance.
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| Mariquita adulta comiéndose un pulgón |
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| Larva de mariquita |
Pero, no todo el control biológico lo realizan
los insectos ya que a veces las plagas evolucionan rápidamente y
si esto ocurre nosotros debemos controlar los focos de
crecimiento y observar como evolucionan. Así, nuestro trabajo es muy importante
por si el depredador no consigue mantener la plaga en niveles bajos y
poco perjudiciales para las plantas.
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| Trampa cromática para control de plagas |
Por ello, si observamos que la plaga empieza a
hacer daño a la planta, pasamos nosotros al ataque y
nos convertimos en depredadores, matando manualmente los focos para
continuar con preparados ecológicos caseros, por ejemplo el jabón potásico
y el purín de
ortigas que hemos
realizado.
Pero, si aun así la plaga persiste deberíamos recurrir
a preparados comerciales autorizados para agricultura ecológica.
Además, si cuidamos que nuestras plantas no
contengan un abonado excesivo, las plagas no las atacaran con tanta facilidad
debido a que los insectos acuden en masa a las plantas con abundantes
fertilizantes químicos. Por ello nuestros abonados se realizarán mediante compost y estiércol de animales.
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| Inicio del primer compostador |